Cosas que los gatos odian y que siempre hacemos
Los gatos son criaturas únicas. Si bien cada uno tiene su propia personalidad, está claro que hay algunas cosas que hacen los dueños que a ninguno le gusta.
Ruidos fuertes
Los gatos tienen un oído muy sensible, lo cual les ayuda a mantener la situación bajo control, incluso si se encuentran en estado somnoliento.
Por este motivo, cualquier sonido fuerte como la música, la radio y la televisión encendidas a todo volumen, los ruidos estruendosos y repentinos, los gritos humanos, los silbidos y el claxon de un coche son una tortura.
Por eso suelen buscar lugares tranquilos y aislados para refugiarse cuando escuchan estos ruidos molestos; reaccionan poniéndose en alerta y en posición defensiva para protegerse del peligro.
Por el bien de tu mascota, resulta recomendable que crees un ambiente tranquilo en casa y no dejarle vivir en situaciones de caos y confusión.
Que le des mucha atención
Si tienes un gato, sabrás que se trata de una criatura independiente. No soporta las caricias demasiado agresivas y le gusta hacer lo que quiere. Por eso, respeta sus límites y no intentes obligarlo a pasar tiempo contigo si no quiere.
Que no le prestes mucha atención
Sí, los gatos son confusos. Un minuto parecen odiarte, y al siguiente quieren toda tu atención. Si bien les gusta tener su propio espacio, también disfrutan del afecto de sus dueños, aunque en sus propios términos. Tu gato se rozará contra tus piernas cuando quiera que lo acaricies, así que asegúrate de responder a sus señales de afecto. Aunque prefieren ser independientes, eso no significa que deseen estar solos todo el tiempo. Si tienes que salir por un largo tiempo, asegúrate de que un amigo o familiar pase por tu casa en tu ausencia para que tu felino no comience a sentirse solo.
Que limpies sus cosas
El sentido del olfato de tu gato está más afinado que el tuyo. Utiliza los olores para tranquilizarse y comunicarse con otros gatos marcando su territorio con su olor. Cualquier cambio en el de la casa puede desorientarlo.
Además, a la mayoría de los gatos no les gusta el olor de frutas como limones y naranjas, por eso los jardineros recomiendan esparcir cáscaras de cítricos para evitar que hagan del baño en un sitio determinado. Desafortunadamente, estos aromas se utilizan en muchos productos de limpieza. Por lo tanto, frotar demasiado el arenero de tu gato con un limpiador con aroma a limón podría hacer que deje de usarlo.
Elige un desinfectante sin aroma para limpiar las cosas de tu gato y lava su ropa de cama con un detergente suave que no tenga olores fuertes. Intenta no lavar toda su ropa de cama de una sola vez; estará más feliz si al menos una de sus mantas todavía huele familiar. Procura rotar la limpieza para lavar algunas cosas una semana y otras en la siguiente. Y sigue usando limpiadores con aroma a limón en lugares por los que preferirías que tu gato no paseara, como las encimeras de la cocina; puede que esto le disuada de explorar esa zona.
Que lo subas al coche
Basta con un viaje estresante al veterinario para saber lo mucho que a un gato no le gusta estar en el coche. Los maullidos, los silbidos y la ansiedad general no son nada divertidos. Aunque es necesario que soporte el viaje de ida y vuelta a sus controles de salud, sacarlo a dar un paseo no beneficiará a ninguno de los dos. Para un gato, su hogar es su mundo y se siente muy contento de quedarse allí, especialmente cuando puede ver lo que le rodea desde una posición segura y alta cerca de una ventana.
Cuando necesites llevarlo a algún lado, intenta envolverlo en una toalla o manta antes de ponerlo en su caja transportadora, y cúbrelo para que esté oscuro. Luego, cerciórate de asegurar la caja transportadora en el auto. Mantenerlo alejado de los estímulos ayudará a aliviar sus tensiones y hará que sea menos estresante para ambos.
Que uses un láser
Todos hemos visto a gatos perseguir punteros láser con entusiasmo. Sus ojos se abren como platos, mueven el trasero y corren y persiguen hasta que se agotan.
Los gatos tienen un notable impulso a cazar y jugar. Se emocionan naturalmente al perseguir y atrapar algo. El problema con los punteros láser es que no hay nada que agarrar. Esto puede hacer que tu gato se sienta frustrado, pero querrá seguir intentando poner sus patas en el premio.
Es una buena idea alternar los juegos con puntero láser con otro en el que tu gato pueda atrapar algo. Los juguetes con varita son geniales para esto, o puedes apuntar el puntero láser a algunos otros llenos de hierba gatera sobre los que pueda abalanzarse.
Que lo mojes
En la mayoría de los casos, los gatos tienen una relación muy conflictiva con el agua; la conciben más como un elemento de supervivencia para saciar la sed que como algo en lo que puedan sumergirse.
Esto, probablemente, se debe a que su pelaje no es impermeable, por lo que se seca muy lentamente y con dificultad, dejándolo mucho tiempo con una sensación de humedad desagradable.
Pero siempre hay excepciones. En ocasiones te encontrarás con gatos juguetones a los que les intriga el agua, lo que les permite acercarse y acostumbrarse a este elemento.

















