Razones por las que un perro es agresivo
Es posible que hayas visto perros que muestran los dientes, gruñen, ladran, se lanzan a la carga o que muerden a las personas, todos ellos signos habituales de comportamiento agresivo. Si el tuyo incurre en este tipo de comportamiento, puede resultar frustrante manejarlo. Los adiestradores con experiencia creen que una parte esencial de lidiar con una mascota agresiva es saber qué está causando la agresión. Averiguar la razón te ayudará a desarrollar un plan para ayudar a tu perro.
Miedo
Un perro temeroso puede desarrollar fácilmente un comportamiento agresivo. La mayoría solo muestran un comportamiento agresivo si sienten que están en peligro, no pueden escapar o tienen que defenderse. Por ejemplo, esto puede ocurrir si un perro se ve acorralado en una esquina sin salida o si piensa que una mano levantada sobre su cabeza significa que lo van a golpear.
Si tu perro rescatado tiene un comportamiento más agresivo o temeroso de lo normal, es posible que haya sido maltratado, descuidado, experimentado un evento traumático o no haya socializado adecuadamente cuando era un cachorro.
En ocasiones, los perros rescatados necesitan entrenamiento de obediencia con un instructor que se especialice en enseñar a los que han sido maltratados o que no han socializado correctamente. En algunos casos, es posible controlar el miedo de un can con entrenamiento y paciencia.
Instinto depredador
El comportamiento depredador, también conocido como instinto de presa, es uno natural e instintivo que los perros han heredado de sus ancestros: los lobos y los coyotes. Las conductas típicas incluyen:
- Acoso.
- Persecución.
- Correr detrás.
- Intentar agarrar objetos que se mueven rápidamente.
Algunos perros persiguen autos, bicicletas, motocicletas e incluso corredores. Otros van detrás de ardillas y objetos voladores.
Para algunos perros, los movimientos repentinos o los sonidos agudos pueden desencadenar el instinto de presa. El comportamiento de depredador puede convertirse en un problema importante cuando es dirigido hacia otros animales, la vida silvestre, las mascotas domésticas o los bebés.
El instinto de presa a menudo se malinterpreta, pero no es una agresión real, sino algo biológico: está motivado por el impulso animal de cazar comida.
Defensa de su territorio
La agresión territorial suele ser el resultado de la presencia de un humano desconocido en la casa o el jardín del perro. Esta puede ser intensa, ya que el animal teme por sí mismo y por sus dueños, a quienes querrá proteger ferozmente bajo cualquier circunstancia —algunas razas son más territoriales que otras—. Para reducir la reacción territorial de tu perro, recompensa el comportamiento tranquilo cuando lleguen visitas a su casa, o llévalo a un entrenamiento de obediencia, el cual le ayudará a reaccionar a tus órdenes cuando le digas que se quede tranquilo.
Tiene un problema neurológico
Los problemas neurológicos pueden surgir como resultado de cuestiones de salud, como tumores cerebrales o lesiones. Cualquier cosa que afecte el sistema nervioso de tu perro puede cambiar su personalidad, lo que puede provocar agresividad.
Si a tu can le diagnostican un problema neurológico, debes saber que la agresividad y los cambios de personalidad pueden ser parte de su vida en el futuro. Trabaja con su veterinario para determinar cómo controlarlo o tratarlo.
Falta de socialización
Socializar significa exponer gradualmente a los cachorros a diferentes personas, mascotas y lugares. Entre las ocho y doce semanas, estos también pasan por la “fase de impronta del miedo”, que los hace extremadamente vulnerables a cualquier estímulo.
El abuso, la negligencia o cualquier experiencia estresante durante esta fase pueden causar efectos a largo plazo y provocar un comportamiento agresivo. Si tu cachorro todavía está en esta etapa, mantente atento y retíralo de cualquier situación que le provoque ansiedad.
Si ya pasó, ¡no pierdas la esperanza! Aunque los perros son animales sociales, no es necesario que disfruten estando rodeados de todo el mundo. Al igual que tú, las mascotas desarrollan sus gustos y aversiones, y como dueño responsable y cariñoso debes respetarlos.
Está herido
Los perros que sienten dolor pueden volverse agresivos porque intentan no sufrir más lesiones. Si tu perro tiene mucho dolor debido a un problema agudo o crónico, podría gruñirte o morderte cuando intentes tocarlo. Incluso si intentas ayudar a tu perro, su dolor puede hacer que se ponga agresivo.
Es importante que lo lleves al veterinario si se muestra agresivo debido al dolor. Puede tener un problema de salud subyacente grave o una lesión potencialmente mortal que deba tratarse de inmediato.
Referencias: The Spruce Pets
GoodRx
Salish Veterinary Hospital
Veterinary Emergency Group
Heads Up for Tails
Alpha Paws

















